Casi todas las compañías se declaran listas para la inteligencia artificial, pero la mayoría aún no logra rentabilizar sus inversiones. La dispersión de herramientas aparece como el gran obstáculo.
La adopción de inteligencia artificial en Chile avanza más rápido en el discurso que en los resultados. Según los datos locales del estudio El Estado de la Transformación Digital en América Latina 2026, de ManageEngine —basado en 150 líderes de TI y de negocio de sectores como banca, salud, educación, retail y manufactura—, el 79% de las organizaciones señala la fragmentación de su ecosistema tecnológico como la principal barrera para escalar sus proyectos de IA.
El contraste es evidente: mientras el 92% asegura contar con una infraestructura preparada para la IA, un 61% reconoce que todavía no obtiene retorno de esas inversiones. Detrás de la brecha hay varios factores en juego: falta de talento especializado, poca sintonía entre la alta dirección y los equipos técnicos, dudas en materia de seguridad y cumplimiento, y la ausencia de casos de uso o métricas claras para medir resultados.
Buena parte del problema tiene que ver con la acumulación de plataformas. En promedio, las empresas chilenas trabajan con 14 herramientas distintas y casi la mitad (47%) maneja entre 11 y 25. Ocho de cada diez admiten que esta proliferación elevó la complejidad operativa en los últimos dos años y que, en la práctica, dificulta integrar datos y automatizar procesos.
“Cuando los datos, los procesos y las herramientas están repartidos en muchas plataformas, se vuelve mucho más difícil operar con eficiencia y obtener retorno de la IA”, resume Wilson Calderón, Associate Technical Director para Latinoamérica de ManageEngine.
Más mantención que innovación
La herencia tecnológica también pesa. El 65% de las compañías aún depende de entornos heredados o de nubes con silos, y solo un 17% alcanza un nivel de madurez basado en orquestación con IA. A ello se suma que el 81% destina la mayor parte de su presupuesto de TI a sostener lo existente, mientras apenas un 6% prioriza la innovación. Con ese escenario, solo el 48% de los procesos críticos está completamente automatizado.
La seguridad tampoco queda al margen: un 51% reportó más ciberataques exitosos durante 2025 y un 57% manifiesta preocupación por las filtraciones asociadas al uso no autorizado de herramientas de IA generativa.
El camino hacia la consolidación
La respuesta que empieza a perfilarse es simplificar. El 83% de las organizaciones planea consolidar a sus proveedores tecnológicos en los próximos dos años, con la idea de reducir la fricción operativa, mejorar la integración entre plataformas y construir una base más sólida —y segura— para la inteligencia artificial.


