Prueban terapia que podrá ayudar a los jóvenes a dejar atrás el miedo al fracaso

Una terapia basada en imágenes mentales podría reducir el miedo al fracaso y modificar la forma en que los adultos reaccionan ante recuerdos dolorosos de la infancia, según un ensayo clínico aleatorizado que halló mejoras sostenidas hasta seis meses después de la intervención.

El estudio incluyó a 180 adultos jóvenes de entre 18 y 35 años que experimentaban miedo al fracaso. Tras cuatro sesiones distribuidas en dos semanas, todos los métodos probados mostraron una disminución significativa y duradera de ese temor, además de menos tristeza, menos culpa y una menor reacción fisiológica ante recuerdos de crítica.

La investigación fue realizada por un equipo del Laboratorio de Neurociencia Afectiva del Instituto de Psicología de SWPS University, en Poznań, y del Laboratorio de Imagen Cerebral del Instituto Nencki de Biología Experimental, en Varsovia, Polonia. Sus resultados se publicaron en la revista Frontiers in Psychology.

Primer plano de una persona joven con capucha verde oliva. Su cara está enrojecida, y una mano cubre su frente. El fondo muestra un interior borroso.Una terapia basada en imágenes mentales redujo el miedo al fracaso en adultos jóvenes y mostró efectos sostenidos hasta seis meses después (Imagen Ilustrativa Infobae)

El trabajo partió de una pregunta central: por qué algunas personas viven cada error como una catástrofe personal mientras otras pueden dejar atrás el fracaso y seguir adelante. La hipótesis de los psicólogos fue que parte de esa diferencia se origina en experiencias infantiles marcadas por crítica, negligencia o reacciones duras de los cuidadores.

Según la publicación, esas respuestas frente a los errores de un niño pueden moldear patrones emocionales y de pensamiento que persisten con el tiempo. Uno de los efectos posibles es el miedo al fracaso, vinculado con la creencia de que equivocarse vuelve a una persona menos valiosa.

Para evaluar si una psicoterapia basada en imágenes podía reducir de forma estable la influencia de esos recuerdos negativos en la vida cotidiana, los investigadores organizaron un ensayo controlado con tres grupos. Todos los participantes trabajaron sobre recuerdos infantiles dolorosos asociados a la crítica.

Joven adulto hombre en terapia - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores evaluaron si la psicoterapia basada en imágenes podía disminuir de forma estable la influencia de recuerdos infantiles dolorosos en la vida cotidiana (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un grupo recibió la técnica de exposición en imágenes, en la que los participantes debían recordar situaciones que despertaban miedo o ansiedad. Ese fue el grupo de control activo.

El segundo grupo recibió reestructuración en imágenes, un método pensado para cambiar la narrativa asociada a un recuerdo. En esa intervención, la persona evoca un episodio angustiante e imagina luego que un “defensor”, por ejemplo un terapeuta, entra en la escena para enfrentar al crítico y apoyar al niño.

El tercer grupo utilizó esa misma técnica, pero con un procedimiento de demora de 10 minutos. El objetivo era interferir en la huella del recuerdo crítico y reforzar el efecto de la intervención.

Los participantes completaron cuestionarios, entrevistas y mediciones fisiológicas. El seguimiento se realizó a los tres y a los seis meses, y las mejoras se mantuvieron estables en ambos controles.

Julia Bączek, psicóloga del Laboratorio de Neurociencia Afectiva del Instituto de Psicología de SWPS University, dijo que los resultados muestran que es posible reducir las emociones y el nivel de activación ligados a la crítica en la infancia. También señaló que técnicas seleccionadas con cuidado pueden cambiar la forma en que esos recuerdos se experimentan, de modo que resulten menos dolorosos y perturbadores.

La reestructuración en imágenes funcionó mejor cuando los participantes experimentaron sorpresa. Ese efecto se explicó por el llamado error de predicción: una discrepancia entre lo que alguien espera que ocurra y lo que efectivamente sucede.

Stanisław Karkosz, científico cognitivo del mismo laboratorio, afirmó que un elemento clave de la terapia basada en imágenes es crear una brecha entre las expectativas del paciente y lo que ocurre en el recuerdo revisado: “Ese momento de sorpresa puede abrir la puerta a un cambio terapéutico duradero”.

Los investigadores sostienen que estas técnicas pueden ayudar a las personas a “escribir” finales nuevos y más seguros para historias antiguas. El estudio también sugiere que los recuerdos difíciles, incluidos los vinculados con el fracaso, no tienen por qué vivirse siempre de una forma fija. Bączek subrayó que las experiencias pasadas no necesariamente se procesan emocionalmente de manera inalterable.

por INFOBAE

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