The Day I Became a Bird es una experiencia corta y familiar que adapta de forma interactiva el libro infantil y el cortometraje homólogo de la autora Ingrid Chabbert. Desarrollado por Hyper Luminal Games, el título ofrece un respiro relajante de los juegos más intensos mediante una narrativa dulce y una estética artesanal que difícilmente dejará a alguien indiferente.
Una historia de inocencia y primer amor
La trama sigue a Frank, un estudiante de primaria que experimenta su primer flechazo al conocer a una nueva compañera llamada Sylvia. Al notar que ella tiene una profunda afinidad por las aves, Frank decide fabricar un disfraz de pájaro para llamar su atención y acercarse a ella. Es una narrativa adorable y nostálgica que captura la maravilla infantil y los esfuerzos, a veces torpes pero siempre sinceros, de un niño por conectar con su primer amor.
Un vistazo al juego en su tráiler.
Estética y atmósfera: un libro que cobra vida
El apartado visual es uno de los puntos más fuertes del juego. Utiliza un estilo artístico inspirado directamente en el material original, con modelos 3D sencillos y texturas dibujadas a mano que parecen bocetos a lápiz. Los detalles —mejillas delineadas con garabatos, objetos sin colorear del todo— refuerzan constantemente la sensación de estar dentro de un cuento. La banda sonora acompaña con precisión, transmitiendo magia y asombro en cada escena.
Jugabilidad sencilla para toda la familia
En términos mecánicos, el juego está diseñado como una experiencia de “mi primer videojuego”. Las actividades incluyen minijuegos tipo jigsaw, recolección de plumas coleccionables, interacciones con objetos del entorno, secuencias QTE básicas y exploración a pie o en bicicleta. El título ofrece además una opción de controles simplificados para los más pequeños que puedan tener dificultades con ciertas secciones.
Sin embargo, el juego no está exento de pequeños fallos técnicos: objetos que flotan en las manos de Frank en lugar de ser sujetados correctamente, y algunos segmentos en 3D con problemas de perspectiva que dificultan la recolección de ciertos ítems.
Brevedad y valor
El mayor inconveniente para muchos jugadores será su duración y precio. La experiencia completa dura entre 90 minutos y dos horas, permitiendo incluso conseguir el trofeo de platino o todos los logros en una sola sesión. Con un precio estándar de $19.99 USD —aunque disponible a $9.99 en Switch— algunos jugadores considerarán que es una inversión difícil de justificar salvo que sean grandes fans del libro original o busquen un título accesible para los más pequeños del hogar.
Conclusión
The Day I Became a Bird es una obra breve, dulce y visualmente hermosa. Carece de profundidad mecánica y desafío para jugadores adultos, pero como experiencia para familias y niños pequeños es una recomendación sólida gracias a su mensaje tierno y su ritmo relajante. El juego está disponible para PC, Nintendo Switch y PlayStation 5.

